Periodismo y cine: algunos apuntes

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Puedes escuchar el programa especial sobre Periodismo y cine a continuación:
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El conocido cineasta francés Jean Luc Godard dice que la fotografía es verdad, y que el cine es verdad 24 veces por segundo. En algunos filmes comprobamos que el mundo del cine parece que se ha desencantado con la “magia” de la profesión periodística.

good-night-and-good-luck-1La crítica a los medios de comunicación puede surgir del salto de las trincheras de la comunicación al del espectáculo, en el que profesionales reconvertidos en guionistas han dado rienda suelta a sus vivencias, más bien reales, en el mundo del cine. Sin embargo, seguimos adoleciendo de una idealización del periodismo en el séptimo arte que nos hace pensar que el mundo real no es tan interesante como parece.

En realidad no sólo es más interesante sino que tiene muchos más matices de los que se pueden plasmar en dos horas de metraje, en los que, si se deja el género documental y se pretende hacer algo de espectáculo, resulta complicado explicar una historia con inicio, nudo y desenlace sin introducir elementos del drama, la comedia o el romance, por ejemplo.

Lo que está claro es que como fuente de ideas, el periodismo es la mejor para el cine. El maestro Billy Wilder decía: “Si el cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el Cine ha alcanzado su objetivo”.

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En realidad, debemos entender que la labor del periodista es la misma, contar historias, y para ello no hay ficciones que valgan.

El maestro Alfred Hitchcock decía: “Para mí, el cine son cuatrocientas butacas que llenar“. En el periodismo nos encontramos exactamente el mismo dilema: hay que vender. No necesariamente periódicos, pero sí historias. Historias que resulten de interés a tus lectores; historias reales vistas desde el prisma de la honestidad y la veracidad; historias que ericen el pelo y remuevan la conciencia.

Hay un puñado de películas que tratan el periodismo comprometido desde el punto de vista de la cruda realidad, sin bálsamos ni aditivos que alimenten la leyenda del periodista clásico. Hacer periodismo es bajar a las trincheras de la realidad, hablar con los protagonistas, contrastar los hechos y ser valientes para contarlos.

todos-los-hombres-del-presiPorque no olvidemos que el periodismo no es más que contar historias sobre la realidad. Todo lo demás, la tecnología, la maquetación, los recursos e incluso el “postureo” periodístico, sólo son aditivos para llegar al público. En el cine pasa lo mismo: mientras haya una buena historia que contar, todo lo demás es accesorio.

El productor Samuel Goldwyn dijo: “Una pantalla grande sólo hace el doble de mala a una mala película“. Grandes periódicos, grandes cabeceras, grandes grupos mediáticos pueden hacer lo mismo, hacer de mentiras, grandes mentiras, grandes manipulaciones. Recuperemos la esencia, mejoremos nuestras historias y captemos así más y mejores audiencias.

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El Periodismo en la Sociedad

¿Cuál es el papel del periodismo en la sociedad actual?

Desde sus inicios, el periodismo ha sido parte fundamental de la sociedad y de todo lo que ocurre en ella. Gracias a él es posible saber algo de lo que sucedió en el pasado, a la vez que registra el presente y esboza el futuro.

Sin embargo, es en las últimas décadas donde el periodismo y los medios de comunicación han cobrado una importancia jamás pensada, convirtiéndose en un poder de magnitud similar al de la política y la economía, ello hasta el punto de que estas dos últimas, en algunas ocasiones, se han de plegar a lo que ha sido denominado “el cuarto poder”.

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Cuando se habla de la sociedad se habla, por extensión, de lo que el periodismo ha producido en ella, pues éste, al registrarla, al reflejarla, termina por dibujar sus contornos y los de los acontecimientos presentes y futuros, pues es debido a la información que el periodismo difunde que la gran mayoría de las personas toma una posición definida frente a los acontecimientos, los grupos y las personas.

Según esto, se hace imprescindible hablar de la ética del periodista; es decir, de su responsabilidad y de los principios con los que se supone que ha de actuar para no afectar negativamente el curso de los acontecimientos que narra; no obstante, esto no siempre ocurre, pues el periodismo se ha ido convirtiendo en una forma aparentemente transparente de escalar posiciones en la sociedad, de manipular situaciones y de alcanzar fines no siempre benéficos para la sociedad, los hombres y el mundo.

Cabe aclarar que el papel del periodismo, y por tanto del periodista en la sociedad, es el de crear conciencia sobre las diferentes situaciones que acontecen en pro de generar una mejor calidad de vida, así como advertir a la sociedad acerca de las posibles consecuencias que ciertas acciones pueden acarrear, a la vez que ha de procurar comunicar todas aquellas acciones que tienden hacia el bien común de las personas y del mundo. En últimas, el periodismo ha de suministrar, a las personas y al mundo que las contiene, herramientas informativas y cognitivas suficientes para que las relaciones de los hombres con los hombres y las de éstos con el mundo se tornen, cada vez más, en relaciones de fraternidad, hermandad y generosidad.

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Tanto el periodismo como los medios de comunicación cumplen un papel fundamental, pues es por intermedio de ellos que conocemos los hechos; de lo que se puede concluir que, puesto que lo que ellos digan, expresen o informen es lo que, al final, conocemos, es evidente que de su veracidad, transparencia y honestidad depende que el mundo que nos muestran sea el verdadero.

Los robots periodistas

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Según un informe de la Universidad de Oxford, el 50% de los actuales puestos de trabajo de EEUU podrán ser automatizados en 25 años, y el periodismo podría unirse a ello.

Como indica Ben Welsh, periodista estadounidense de Los Angeles Times donde ya se está experimentando con este nuevo sistema, estos robots son realmente programas informáticos que “Con el uso de algoritmos que detectan dónde está la noticia y las publican automáticamente y así los periodistas podemos ahorrar tiempo y dedicarlo a investigar y buscar otras historias”.

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La importante agencia de noticias Associated Press también se ha unido a esta propuesta y sus robots escribirán noticias relacionadas con resultados de las empresas que cotizan en Bolsa y los periodistas liberados se dedicarán a documentar y escribir noticias sobre lo que significan esos números y lo que dicen las empresas cuando los publican.

De momento los robots se encargarán de publicar el qué, quién, cuándo y dónde de una noticia y los periodistas averiguarán el cómo y el por qué. Esperemos que continúe así y no automaticen nuestra profesión.

Periodismo de sensores

¿Dejarías que los medios te usaran para obtener datos? Llega el periodismo de sensores

El concepto de periodismo ciudadano entra en una nueva dimensión con los sensores (los de tu móvil, los que se acoplan a una placa de Arduino…) Ahora cada ciudadano, cada lector, puede desempeñar un rol activo en la generación de datos noticiables. La pregunta es: ¿hasta qué punto estarías dispuesto a recoger datos para que un periodista escriba un reportaje?

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Imagina que un periodista tuviera el ambicioso objetivo de saber en qué comunidad autónoma se hace más deporte, en cuál se duerme mejor o dónde se producen las hortalizas de mejor calidad. Son solo ejemplos ficticios, pero hoy sería posible que el propio reportero, echando mano de la colaboración ciudadana, llevara a cabo el estudio para descubrirlo. ¿Cómo? Aprovechando que todos llevamos un móvil en el bolsillo y que está plagado de sensores.

El llamado “periodismo de datos” está cobrando cada vez más protagonismo dentro de los medios. Esta rama de la comunicación procura ofrecer un tratamiento claro, ordenado y comprensible de los datos a la audiencia ( aquí un manual). De hecho, según John Keefe, periodista de la WNYC radio de New York y pionero en esta materia, el correcto tratamiento de éstos marcan una diferencia sustancial a la hora de contar una historia.

“Candidatos a las elecciones, empresas, ayuntamientos, entes y organizaciones no gubernamentales; todo el mundo está utilizando datos. Y muchos tienen que ver commigo, contigo y con las personas de las que escribimos en nuestros artículos. Por lo tanto,  para empezar, el periodismo necesita entender los datos disponibles y lo que se puede hacer con ellos”, afirmaba Keefe en una entrevista. “Hoy día, esto simplemente forma parte de la narración de una historia. Ignorar esta parte del mundo significaría quitar algo a tu público, a nuestra democracia. Hablo en serio. Por tanto, cuanto mejor seamos capaces presentar estos datos al público en general y de contar las historias que dependen de ellos, mejor conseguiremos hacer un gran periodismo”.

El proceso que ha de seguir todo periodista a la hora de elaborar cualquier contenido (Foto: Mirkolorenz | Wikipedia.org )

El proceso que ha de seguir todo periodista a la hora de elaborar cualquier contenido

Y ahora volvamos a los sensores, unos dispositivos que hacen posible obtener esos datos de la fuente más directa y que van un paso más allá de lo que nos pueda contar un informe del Gobierno o estudios pagados por empresas. Van hacia el “hazlo tú mismo”: a través de la participación ciudadana, de drones o de redes, estos dispositivos permiten recopilar datos sobre prácticamente cualquier cosa que puedas imaginar.

Entre los ejemplos que siempre salen a la luz cuando se habla de este tipo de periodismo se encuentra el caso de Air Quality Egg, un dispositivo diseñado para medir la presencia de CO2 (dióxido de carbono) y NO2 (dióxido de nitrógeno), los principales y más tóxicos contaminantes de la atmósfera. En este proyecto, cada ciudadano funciona como una estación de lectura que puede compartir sus resultados a través de internet con otros usuarios y con los periodistas, que pueden utilizar esos datos como para sus artículos.

Otro ejemplo es el Cicada Tracker que desarrolló, precisamente, la radio en la que trabaja John Keefe. La idea era elaborar un mapa colaborativo con la probabilidad de aparición de cigarras ( bastante conocidas por su peculiar ‘canto’) en diferentes puntos de Nueva York. Para ello se llamó a la participación de los ciudadanos que, haciendo uso de sensores, midieron la humedad y temperatura del suelo para determinar cuándo y dónde se daban las condiciones óptimas para la aparición de estos insectos.

También son experimentos curiosos los que realizó el profesor de la Universidad de Nebraska Matt Waite para ver el trato que recibía su maleta durante un vuelo o bGeigie, un proyecto de medición colectiva del nivel de radiaciones en Japón, nacido a raíz de la catástrofe de Fukushima.

“Además de ‘open data’ o de datos obtenidos de fuentes no abiertas, la difusión de sensores de bajo coste y de un movimiento de activismo cívico permite vislumbrar un futuro en el que el periodismo de datos también se basará en los datos producidos ‘desde abajo’, sobre todo en ámbito ambiental”, afirma Alessio Cimarelli, miembro del Spaghetti Open Data. “Las palabras clave del periodismo de sensores son pocas, pero decisivas: datos abiertos, códigos y ‘hardwares’, alianza virtuosa con la administración pública, creación de comunidades de usuarios involucrados y enfoque hiperlocal, pero exportable”.

Es fácil imaginar, por tanto, cómo toda esa cantidad de información generada por los propios ciudadanos genera grandes oportunidades en el ámbito periodístico. Se amplía el horizonte a la hora de abordar hechos noticiables y surgen nuevas fuentes a las que recurrir, pudiendo contrastar la información ofrecida por empresas u organismos públicos. Así, el periodista ya no depende de estudios o informes que elaboran cada cierto tiempo empresas o instituciones para conseguir una determinada información: él mismo puede organizar una comunidad para conseguirlo.

“El periodismo de sensores es especialmente útil en países en vías de desarrollo, donde en ocasiones los datos simplemente no existen”, afirma Pitt. “Creo que los sensores de bajo coste tienen potencial y, si bien no son los de mayor calidad, eventualmente pueden llegar a proporcionar algunos datos”.

Ahora bien, ¿cómo hacerlo? De momento parece que  Arduino es la tecnología que mejor se está acogiendo en este campo. Se trata de un conjunto de componentes electrónicos y ‘software’, ambos libres, que permiten leer sensores, controlar motores… Según los expertos, las ventajas de usar esta tecnología radican en que permite hacer prototipos en poco tiempo, a un bajo coste y que cuenta además con una enorme comunidad a nivel global que brinda soporte y herramientas para mejorar la tecnología.

Detalle del mapa de Italia en la parte posterior del modelo Arduino UNO (Foto: Cristina Sánchez)

Detalle del mapa de Italia en la parte posterior del modelo Arduino UNO

Ante este panorama, el reto que se plantea ahora para los periodistas es verificar toda esa información, procesarla, extraer conclusiones y sobre todo, ser capaces de contar una historia que resulte interesante para su audiencia. Aunque tal vez lo más difícil sea encontrar quien quiera participar como ‘cobaya’ en sus reportajes porque… ¿Tú lo harías?

Nos unimos a “Sin preguntas no cobertura”

SINPREGUNTASNOCOBERTURADesde El grupo 2 de la asignatura ‘géneros de radio y televisión’ de 3º de periodismo de la universidad rey juan carlos, nos unimos a las reivindicaciones de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) con el lema “Sin preguntas no cobertura” para que se dejen de realizar ruedas de prensa sin preguntas.

Consideramos una vergüenza la actitud que están tomando ciertos sectores de la política, las instituciones y otros personajes públicos ante la negativa de responder preguntas en sus convocatorias de prensa, confundiendo información con propaganda, algo que ocurre en pocos países, entre los que se encuentra España.

La convocatoria de una rueda de prensa implica el derecho de los periodistas a preguntar. La libertad de información es el derecho que más cuesta introducir en las constituciones democráticas y el periodismo bien hecho siempre molesta a alguien. Reclamamos mayor transparencia y atención a los medios de comunicación en su labor informativa, democratizadora, de libertad y de derecho a informar a los ciudadanos.

Manifiesto contra las ruedas de prensa sin preguntas

Vídeo de apoyo a la campaña “Sin preguntas no cobertura” de los alumnos de la Universidad de Nebrija